Derechos de las personas con discapacidad: lo que toda familia necesita saber

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Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos fundamentales que cualquier otra persona: derecho a la dignidad, a la educación, al acceso, a la salud, al trabajo y a la vida social. Aun así, en la práctica se encuentran a menudo con barreras. Informar a las familias sobre los derechos de las personas con discapacidad es el primer paso para poder reclamar aquello a lo que tienen derecho sus hijos e hijas o sus familiares adultos.

Participación en igualdad en la sociedad

Los enfoques actuales y los textos internacionales, como la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ponen el acento en la participación en igualdad. Esto significa que:
  • la sociedad debe adaptarse a las necesidades de las personas con discapacidad,
  • los espacios deben ser accesibles,
  • la educación y los servicios deben estar disponibles sin exclusiones,
  • debe tenerse en cuenta la voz y la opinión de la propia persona, en la medida de lo posible.

El papel de centros como el Centro de Actividades Creativas para Personas con Discapacidad

Centros como el Centro de Actividades Creativas para Personas con Discapacidad DiaDraseis contribuyen de forma decisiva a aplicar estos derechos en la práctica. Con instalaciones accesibles, personal especializado y programas que respetan las características de cada persona, se crean las condiciones para una inclusión real. Además, la colaboración con entidades de educación especial y con los servicios sociales ayuda a las familias a conectarse con la red de apoyo que existe disponible.

La fuerza de una familia informada

Cuanto más sabe una familia sobre los derechos del niño, de la niña o de la persona adulta con discapacidad, mejor puede:
  • apoyar sus decisiones,
  • reclamar servicios y prestaciones,
  • detectar posibles discriminaciones o exclusiones,
  • buscar la colaboración de los centros adecuados.
En DiaDraseis acompañamos a las familias no solo con programas para las personas con discapacidad, sino también con información y orientación, para que sientan que tienen aliados en este camino. El respeto a los derechos de las personas con discapacidad no es teoría. Es una actitud diaria, y empieza por la forma en que miramos, escuchamos y apoyamos a la persona que tenemos delante.